Velocidad en el agua

Este mes de abril el mundo del bass está de luto a causa de graves accidentes en las ligas americanas. ¡No… no sé trata de un hecho fortuito! En las últimas dos décadas sendos siniestros se han producido en estos circuitos y generado mucha polémica, especialmente cuando en ellos existen víctimas mortales.

La principal causa de estos accidentes es la excesiva velocidad de los pilotos en sus desplazamientos.

Lo cierto es que la mayoría de aficionados al bass sienten poco o ningún respeto por la maquinaria que manejan. Ya sea aquí o al otro lado del atlántico, casi todos tienen la falsa sensación de que en un lugar despejado y con “poco tráfico” -como lagos y embalses- son pocas las posibilidades de tener un siniestro. Esto se nota en su manera de pilotar con conducciones agresivas y al límite de las capacidades del motor.

Nada más lejos de la realidad!  

Recordemos que cuando más deprisa navega una embarcación, menor es su contacto con el agua y no tenemos sistema de frenado. Un golpe contra un objeto flotante, un fallo mecánico, una ola mal cogida o la estela de otra embarcación ya son suficientes para que nuestro bote pierda el control y salgamos despedidos. Ya no hablemos de aquellos que adelantan como locos a otros competidores, conducen a alta velocidad en bancos de niebla o en pasos estrechos como si estuvieran solos en “su” zona de pesca. Todos estos comportamientos temerarios terminan pasando “factura”.

Algunos pensaréis: – “Bueno…yo soy un gran piloto…a mí esto no me va a pasar!”

En realidad, no importa… ni lo buenos ni experimentados que seáis. He visto a auténticas “maquinas” del circuito americano tener experiencias muy cercanas a la muerte por culpa de esa conducción agresiva y falsa sensación de seguridad. Todos ellos (¡sin excepción!) se convirtieron luego en pilotos seguros después de estas situaciones que casi les costaron la vida.  Supongo que no hay nada más didáctico que ver de cerca “al barquero” para aprender esta sencilla lección.

Saltaros este paso y mejoraréis como pescadores de bass.  

Uno de los rasgos más característico de los pros veteranos es que todos conducen con cautela y respetando las condiciones en sus jornadas de pesca. Algunas leyendas como Roland Martín, Larry Nixon o Steve Kennedy, incluso navegan con sus embarcaciones como si estuvieran paseando a la familia. Tal es el nivel de seguridad y atención que prestan a esta parte de sus jornadas dentro y fuera de la competición. Igualmente, intentan siempre evitar situaciones peligrosas y nunca se hacen los valientes al enfrentarse a una tormenta, oleaje o situación de tráfico. Saben de sobra (pues han visto más accidentes que nadie) lo mal que pueden terminar estas decisiones y lo severas que son las consecuencias. Por otro lado, existe además otra poderosa razón por la que conducir tranquilos es mucho más rentable para estos pros. Navegar despacio es la mejor manera de salvaguardar la mecánica y las piezas de nuestra embarcación y se ahorra mucha gasolina a lo largo del año. ¿Quién quiere perder una manga de un torneo o incluso una liga, por conducir de forma temeraria y encima que le cueste dinero?    

Recordar estos “pequeños” consejos y nunca olvidéis que lo más importante es regresar sanos y salvos para poder retomar vuestro siguiente día de pesca.

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